Cómo recuperar el pelo después del verano: la rutina capilar que necesitas
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Septiembre es volver a empezar. Y tu rutina capilar también puede hacerlo.
Septiembre significa volver a los horarios, a los despertadores y a las rutinas. Pero hay una a la que quizá no deberías volver exactamente como la dejaste: la de tu pelo.
Después del verano, el cabello puede sentirse más seco, áspero, apagado, enredarse con mayor facilidad o presentar más encrespamiento. El sol, el calor, la sal del mar, el cloro de la piscina y los cambios de hábitos propios de estos meses pueden afectar a su aspecto y a cómo se comporta.
Por eso, antes de recuperar automáticamente la rutina capilar que utilizabas en junio, observa cómo está tu pelo ahora. Septiembre no consiste en volver atrás, sino en adaptar tu rutina a lo que tu cabello necesita hoy.
¿Qué le pasa al pelo después del verano?
El verano expone nuestro cabello a condiciones diferentes a las del resto del año.
La radiación solar puede afectar a la fibra capilar y favorecer la pérdida de brillo y el aspecto seco. A esto se suman factores como el cloro, la sal, el calor o una mayor frecuencia de lavado, que pueden contribuir a que el cabello llegue a septiembre más áspero, seco, enredado o difícil de manejar.
Pero no todos los cabellos llegan al final del verano igual.
Quizá tu problema sean unas puntas mucho más secas. Quizá notes más encrespamiento. O puede que sean tus raíces las que se comporten de manera diferente después de semanas de calor, sudor y cambios en la frecuencia de lavado.
Por eso, el primer paso para recuperar el pelo después del verano es sencillo: observar antes de actuar.
Cómo adaptar tu rutina capilar después del verano
¿Notas las puntas más secas? ¿Tu pelo se enreda más? ¿Ha perdido suavidad? ¿Ha aparecido más encrespamiento? ¿Tu cuero cabelludo se comporta diferente?
Empieza por ahí.
Una buena rutina capilar no consiste en acumular productos ni en añadir pasos porque haya cambiado la estación. Consiste en elegir cada producto según las necesidades actuales de tu cabello y cuero cabelludo.
Y recuerda que raíz y largos no tienen por qué necesitar lo mismo. Puedes tener un cuero cabelludo con tendencia grasa y, al mismo tiempo, unos medios y puntas secos o encrespados.
Por eso, en The Organic Republic recomendamos elegir el champú pensando principalmente en las necesidades del cuero cabelludo y adaptar el tratamiento de medios a puntas al estado de la fibra capilar.
Pelo seco después del verano: cómo recuperar suavidad y manejabilidad
Si al terminar el verano notas los largos más secos, ásperos o difíciles de desenredar, es un buen momento para prestar más atención al acondicionamiento.
No necesitas intentar compensar dos meses de verano en una semana. La clave está en mantener una rutina constante y tratar el cabello con suavidad, especialmente cuando está mojado y es más vulnerable.
Utiliza acondicionador o mascarilla de medios a puntas, evita frotar el cabello agresivamente con la toalla y desenreda empezando por las puntas para reducir la tensión sobre la fibra.
Menos pasos, pero mejor elegidos.
Encrespamiento y humedad: prepara tu cabello para el otoño
El final del verano también puede dejar un cabello más propenso al encrespamiento. Y septiembre añade otro factor: empiezan los cambios de temperatura y humedad propios de la transición hacia el otoño.
Cuando el cabello está más seco o presenta una cutícula más alterada, puede responder de forma más evidente a los cambios de humedad ambiental. El resultado es ese pelo que sentimos más rebelde, menos manejable y difícil de controlar.
Si este es tu caso, puedes incorporar a tu nueva rutina un tratamiento específicamente orientado al encrespamiento.
El Tratamiento Anti-Frizz de The Organic Republic combina una rutina de limpieza y acondicionamiento pensada para conseguir un cabello más suave, nutrido y manejable y ayudar a controlar el encrespamiento, sin necesidad de llenar tu baño de productos.
Septiembre es un buen momento para empezar: no solo estás respondiendo a cómo ha llegado tu pelo después del verano, sino también preparándolo para las condiciones de los próximos meses.
Menos productos, una rutina mejor elegida
Cambiar de estación no significa empezar de cero.
Significa observar qué ha cambiado y ajustar tu rutina en consecuencia. Puede que necesites más acondicionamiento. Puede que el encrespamiento sea ahora tu principal preocupación. O quizá descubras que tu cuero cabelludo necesita algo diferente a tus medios y puntas.
Lo importante es no cuidar el cabello por costumbre.
Cuídalo según lo que necesita ahora.
Porque septiembre es volver a los horarios, al trabajo, a los planes y a muchas de nuestras rutinas. Pero tu pelo no tiene por qué volver exactamente al mismo punto en el que estaba antes del verano.

